jueves, 3 de octubre de 2019

Rebeldes con causa

La última obra de divulgación de James Rhodes es un espectacular manifiesto en forma de playlist sobre los genios de la música


Hay libros que te cautivan sólo con verlos. Publicaciones que cuando caen en tus manos son capaces de hipnotizarte con su aspecto y su contenido. Esta percepción se incrementa cuando ese libro habla de música y de músicos, de grandes genios de la historia de la música que aquí se alejan de los tediosos discursos que tantas veces ensombrecen la música clásica, presentándose de una manera distendida, visualmente atractiva, y llena de curiosidades que, al fin y al cabo, son las que muchas veces nos importan más de la gente de éxito. Porque nadie debe dudar que Bach, Mozart, Beethoven, Chopin, Schubert, Rachmaninov o Ravel fueron grandes estrellas de su tiempo. Incomprendidos a veces y como se definen en este libro: «Rebeldes y revolucionarios de la música».
James Rhodes, el conocido pianista cada vez menos inglés y más español, nos presenta a todos ellos bajo su batuta, bajo su manera de entender cómo la música clásica responde a unos criterios que pueden ser perfectamente equiparables a los que se manejan con otros músicos de un mayor reconocimiento popular. Todos estos rebeldes, como el propio James Rhodes, tienen una causa común, la música. «Cierra los ojos un momento e intenta imaginarte un mundo sin ella», exclama el autor del libro en la primera línea de su introducción, como la clave que rodea a todo este trabajo, la exaltación de la música como parte esencial del ser humano, como recurso de libertad desde el principio de los tiempos y hasta nuestros días.
Cuando James Rhodes actuó en Pontevedra hace tan sólo unos meses nos dejó bien clara su capacidad para empatizar con el público, para hacer de su manera de tocar y entender su relación con el piano una singular conexión con el espectador, muchos de ellos a los que posiblemente nunca se les hubiera ocurrido pagar una entrada para asistir a un concierto de piano. Pero el talento y el virtuosismo del pianista excede a su calidad como tal, y se prolonga con esa capacidad que tienen ciertas personas para trasladar mensajes a la sociedad que en el caso del pianista convierten a la música en su gran activo.
La editorial Planeta propicia con este volumen una nueva manera de relacionar a James Rhodes con la sociedad, y lo hace con un libro magnético. Desde esa portada, entre lo pop y lo psicodélico, con un sinfín de ilustraciones a cargo de Martin O’Neill, James Rhodes nos cuenta a través de una playlist, que se presenta al inicio del libro, la que sería su lista musical definitiva, en la que selecciona dos obras de cada uno de los músicos anteriormente citados. Es entonces cuando nos adentramos en la genialidad de cada uno de esos autores, desde Bach, «el padrino»; hasta «la malacara» de Rachmaninov; pasando por Beethoven, «la primera estrella del rock»; o Chopin, «el hombre de la medianoche». Frente a cada uno de ellos James Rhodes despliega una serie de datos para contextualizar al autor en su época, también cómo sus músicas fueron empleadas muchos años después en el cine, así como una serie de curiosidades sobre sus vidas que hacen empatizar al lector con esos acontecimientos personales a los que tantas veces los manuales de música dan la espalda, cuando en realidad marcan la vida de las personas, tanto de las famosas como de las anónimas. Es entonces el turno de diseccionar y explicar, eso sí, a su manera, como diría el mismísimo Sinatra, esas dos composiciones seleccionadas, siendo capaz de que podamos ver la música, algo que se entiende abstracto, pero que cuando se le pone palabras puede llegar a verse, ya que al fin y al cabo, como lenguaje que es, su finalidad es transmitir emociones, sensaciones o experiencias de la propia vida del autor.
James Rhodes ha sentido, a través del íntimo contacto de sus teclas con el piano, lo que se esconde detrás de esas notas, y desde su manera clara y desenfadada de hablar, nos lo traduce de una forma como no se había hecho antes. El libro se completa con varias entradas en las que se explican diferentes elementos de la música como el lenguaje musical, la configuración de una orquesta o la cronología de la música clásica, surgiendo así un trabajo que nos acerca de una manera arrebatadora a uno de los grandes misterios de la creación humana, la música, y su emocionante combinación de sonidos y silencios.



Publicado en Diario de Pontevedra 2/10/2019
Fotografía. James Rhodes en la presentación del libro (Efe)


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