jueves, 3 de marzo de 2016

Otra vuelta a Henry James

La editorial Libros del Asteroide reedita ‘La vuelta del torno’, también conocida como ‘Otra vuelta de tuerca’, uno de los textos más importantes de la literatura fantástica, a propósito del centenario del fallecimiento de su autor, Henry James



SE CUMPLEN cien años de la muerte de Henry James. Cien años desde aquel último día de febrero de 1916 en el que fallecía uno de los escritores más importantes de la literatura anglosajona. Henry James nació en 1843 en Nueva York pero pasó gran parte de su vida en el Reino Unido. ‘Washington Square’ (1880), ‘Retrato de una dama’ (1886), ‘Los embajadores’ (1903) o ‘La copa dorada’ (1904) son, junto con ‘La vuelta del torno’ (1898), algunas de sus obras más destacadas.
Londres y Sussex serán los lugares en los que residirá desde los 40 años cuando escoge el Reino Unido para vivir y desarrollar una carrera literaria que ya venía precedida de algún éxito al otro lado del Atlántico. Autor de artículos, biografías o críticas literarias será desde la narrativa desde la que Henry James alcance unas dosis de maestría a través del desarrollo y la experimentación de varios aspectos que, a la hora de contar una historia, merecían su interés y que le alejaban de una narración más convencional. Así es como a Henry James le preocupaba trabajar los diferentes puntos de vista sobre una misma situación, como los personajes pueden hacer de su individualidad una variante sobre un mismo hecho, o el indagar en el interior de los protagonistas, es decir, extraer de su psicología una serie de componentes que enriquecen la narración. Estas son cuestiones sobre las que el propio autor reflexionó en un ensayo titulado ‘El arte de la novela’.
Es, a partir de ese carácter experimental, desde el que debemos adentrarnos en ‘La vuelta del torno’, una variación a cargo de la editorial Libros del Asteroide, que en absoluto es menor, en relación al tradicional título traducido de su novela ‘Otra vuelta de tuerca’. Ese matiz va más allá de un cambio de palabras, y pretende abarcar nuevas connotaciones incluidas en el texto a partir de su título original: ‘The turn of the screw’, con ese ‘screw’ aludiendo a un sentido de extorsión  que se visualiza mucho mejor con ese torno, como un instrumento de tortura, que con la palabra tuerca. Es como si sobre ese torno se colocase a la protagonista, la cuidadora de dos niños en una casa victoriana, y los hechos que van acaeciendo la fuesen torturando lentamente, suceso a suceso, a cada cual más incomprensible e inexplicable. A partir de ahí es cuando vemos como esos elementos narrativos que preocupan al Henry James escritor toman todo su sentido, como cada uno de los personajes ve las cosas de una manera diferente o como se trabaja el aspecto psicológico de cada uno de ellos a través de un estudiado lenguaje, consiguiendo una maravillosa narración que te cautiva desde la primera línea, desde ese encuentro de amigos que comparten al calor de una chimenea una historia sobre aparecidos, y que va fluyendo a lo largo de menos de doscientas páginas de una manera increíble por cómo se logra dotar de ese aspecto tan complicado en la literatura como es el generar una atmósfera, ya no solo de misterio, sino también de deseos ocultos, de percepciones perversas en el propio ser humano y que semejan estar presentes en ese ambiente victoriano y que esta nueva traducción pone en relieve.
En la faja que envuelve a esta nueva edición podemos leer el siguiente reclamo: «Léelo como si fuera la primera vez», y es algo cierto, ya que tras haber leído esta ‘nouvelle’ hace varios años, recorrer sus páginas ha vuelto a ser un ejercicio deslumbrante a partir del cual no pocos autores, tanto literarios como cinematográficos, se han inspirado para muchos relatos de corte fantástico. El propio Antonio Muñoz Molina siempre se ha mostrado cautivado por el que considera el «relato de fantasmas más perfecto que existe, hasta el punto de que no está claro si hay o no fantasmas», escribiendo en varias ocasiones sobre sus virtudes narrativas.
Estamos, por lo tanto, ante un libro obligado, ante el mejor recuerdo para un autor, Henry James, que falleció un 28 de febrero de 1916.


Publicado en el suplemento cultural Táboa Redonda. Diario de Pontevedra y El Progreso de Lugo 28/02/2016 (centenario de la muerte de Henry James)


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