miércoles, 2 de julio de 2014

La familia se queda sola

Hace diez años fallecía Marlon Brando, revisando la prensa de aquellos días encuentro estas palabras que ahora recupero para recordar a uno de los más grandes actores de la Historia del Cine.


Don Vito ha muerto. Pero también han muerto Terry Mallow de ‘La ley del silencio’, el sheriff Calder de ‘La jauría humana’ o el Coronel Kurtz de ‘Apocalypse Now’. Y todo ello porque en el degradado cuerpo de los últimos años, del otrora sex symbol del cine Marlon Brando, se acuñaban uno a uno todos sus protagonistas. Pocos actores son capaces de que, fuera de la pantalla, los personajes que han interpretado le acompañen en su vida. En Marlon Brando así era. Su vida, a caballo entre lo mítico y lo real, acabó por crear a un ser extraño, repelido por la vida a través de las conductas de sus hijos siete reconocidos de diferentes relaciones sentimentales y en la que su último aspecto contrastaba con el bello joven que en los años cincuenta revolucionó el star-system americano, en el que nombres como los de Cary Grant o Clark Gable cedían el testigo a nuevos rostros y nuevas formas de actuar. El Actors Studio formó a Marlon Brando, y éste le correspondió con la fama de un método interpretativo que sencillamente era el de Marlon Brando.
Desafiante, altivo y soberbio, el actor compuso un protagonista de miradas certeras y poses que lejos de mostrarse como hieráticas o amaneradas mostraban un realismo al que el cine clásico no estaba acostumbrado. Un apego a la realidad, al que la rompedora década de los sesenta en EE. UU. acogió como el símbolo de una nueva época. Transgresor, sus conductas en pantalla crearon modas: quién no recuerda aquella camiseta de asas pegada a su torso que luego otros actores como Paul Newman no dudaron en enfundarse. Y todo ello para llegar al culmen de su carrera: nunca un personaje de espaldas, fue tan admirado, nunca una voz hizo temblar tanto la piel del que la escuchaba y nunca un mundo de sombras en una habitación creó un clímax fílmico tan asombroso. Era Vito Corleone, el patriarca de una familia mafiosa en el que beberían todos los que protagonizaron a hombres de la mafia culminados en el gran James Ganfolfini de ‘Los Soprano’. Marlon Brando vivió sus últimos años alejado de la gente, recelaba de ella, estaba en su selva particular como el Coronel en ‘Apocalyse Now’: ahora, todos iremos a su rescate. A la búsqueda de la verdad de sus interpretaciones, al encuentro con uno de los mejores actores de la historia.

Publicado en Diario de Pontevedra 2.11.2004
Fotograma de 'La ley del silencio' (1954)

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