lunes, 13 de abril de 2015

Tres actos de un concierto de 90 años

Rue Saint-Antoine nº 170
Música. Noventa años de historia no se cumplen todos los días, y si hablamos de la Coral Polifónica de Pontevedra lo hacemos de uno de los soportes culturales más firmes de esta ciudad. Noventa años convertidos en un concierto permanente en el que sus voces forman parte de una crónica de la que elegimos tres de sus numerosos actos.

Concierto de la Coral Polifónica de Pontevedra
en el Teatro Principal en 1970
Descorremos el telón de la historia para acercarnos a una institución vital para entender la Pontevedra cultural del siglo XX y que en este inicio del siglo XXI renueva sus votos para seguir formando parte del flujo sanguíneo de una ciudad en la que la Coral Polifónica es mucho más que una agrupación de cantores, siendo su historia propia de una comunidad siempre deseosa de hacer de la cultura uno de sus referentes.
Elegir tres momentos convertidos en tres actos musicales de uno de sus programas no es nada fácil. Noventa años son muchos, repletos de momentos inolvidables, de luchas y sacrificios por pervivir dentro de un mundo, el de la cultura, no siempre respaldado como se merece desde la res pública e incluso por la propia sociedad. La fecha de su creación, el 9 de abril de 1925, un Jueves Santo, contempló como en la Iglesia Conventual de San Francisco se estrenaban estas voces que ya nunca se apagarían. El 23 de marzo de 1926, en el Teatro Principal, con los famosos telones de Castelao, tener lugar lo que sería un concierto propiamente dicho, con un público que llenaba el patio de butacas. A partir de estas fechas se desarrollaría un larguísimo listado de conciertos y actos alrededor de una Coral Polifónica que rápidamente la ciudad entendió como propia.

Acto I. El primero de esos actos sería un concierto celebrado en Ourense, en el Teatro Principal, el 28 de mayo de 1927, uno de los nueve conciertos que la Coral Polifónica realizó en ese año, y que tres días después ocupó gran parte de la portada de Diario de Pontevedra. Aproximándose al relato de lo sucedido dos cuestiones llaman la atención, por un lado la proximidad del periódico, pálpito del sentir de la ciudadanía, con la Coral Polifónica, a la que se refiere como ‘Nuestra Coral Polifónica’, y eso que apenas se habían cumplido dos años desde su creación, y por otro, la sorpresa ante la calidad de su actuación que, comparada con las de prestigiosas agrupaciones europeas, no tenía nada que envidiarles, bien al contrario: «y sin embargo, anoche, después de oír el «Tu es Petrus», de Palestrina, Blanco Porto nos pareció tan grande como Sokoloff, porque nos presentó este magnífico director más disciplinadas sus huestes, ni mejor acordadas las voces que lo hizo anoche aquel simpático y humilde paisano nuestro, alma y vida, según nos dicen, de la Polifónica pontevedresa». El concierto terminaba su primera parte, y en los minutos anteriores al comienzo de la segunda saltaron los comentarios entre los asistentes: «Y todos, unánimente, convenían en que la Polifónica, por lo que acabamos de oír, era una agrupación artística extraordinariamente buena, que cualquier pueblo puede presentarla con orgullo como un timbre de gloria». La segunda parte, dedicada a música religiosa, aun rayó a mayor altura y la tercera parte «con pena, porque la gente quería que el programa se alargase infinitamente», supuso el colofón al debut en Ourense de la Coral Polifónica y el comienzo de la consolidación, lejos de Pontevedra, de su prestigio.

Acto II. Revisando el listado de conciertos a lo largo de estos noventa años nos encontramos con dos periodos que interrumpieron esa constante programación. Uno, el comprendido entre los años de la Guerra Civil, y otro entre 1968 y 1969, años en los que no se programó ningún concierto, recuperándose la actividad en mayo de 1970 con cuatro conciertos en ese mismo mes. Uno de ellos fue el celebrado en el Teatro Principal el día 15 a beneficio de la Asociación Juan XXIII. Un concierto con varias singularidades a su alrededor, la primera la recuperación de la actividad, que había generado varias dudas sobre la continuidad de la misma, suscitando gran expectación y provocando incluso un  editorial de Diario de Pontevedra que comenzaba así: «Después de un largo período de silencio, de soledad consigo misma; de reflexión y meditación; de renovación y actualización....», para continuar afirmando que: «La ciudad ha tenido siempre a la Polifónica como una cosa propia. La Coral Polifónica y el Museo Provincial fueron y son, a lo largo de estos últimos años, los lábaros de gloria y las empresas más felices y prestigiosas entre todas las instituciones de la Ciudad». La segunda de las curiosidades radica en que uno de los cantores de esa noche, Augusto García Sánchez, tomó posesión solo unas horas después como nuevo alcalde de Pontevedra. Y la tercera, ese curioso telón que enmarcó su actuación y que es posible fuese parte del atrezzo del propio Teatro Principal acabando siendo consumido por las llamas en el pavoroso incendio de abril de 1980.
Inauguración de una exposición en el Museo Provincial
conmemorativa del 50 aniversario de la Coral Polifónica en 1975

Acto III. Coral Polifónica y Museo de Pontevedra son un binomio difícil de disociar. Unidos desde el mismo momento de la creación de ambos con una serie de personajes comunes, seres irrepetibles que confluyeron en unos años para hacer de Pontevedra un pequeño Parnaso que, como leíamos en ese  editorial de Diario de Pontevedra, tiene a ambas instituciones como dos referentes. Como tantas veces,  Coral y Museo se volvieron a unir en otro 9 de abril, éste de 1975, en el que se celebraban las Bodas de Oro de la Polifónica con, entre otros actos, una exposición conmemorativa que se inauguró en el Museo en esa fecha histórica.


Diario de Pontevedra (27/05/1927)
"Nuestra Coral"
"Merece párrafo aparte Castelao. Para las obras de la segunda parte trajo tres soberbias decoraciones (...). Aquella hermosa portada románica, el interior de una iglesia y un grandioso rosetón, también del mismo estilo, gustaron enormemente y fueron muy aplaudidos, saliendo Castelao al escenario y escuchando verdaderas ovaciones".






Publicado en Diario de Pontevedra 12/04/2014
Fotografías Camilo Gómez

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