martes, 5 de abril de 2016

La tensión del escenario

Rue Saint-Antoine nº 170
Arte La Fundación RAC, en su sede de la calle Sarmiento de Pontevedra, exhibe hasta el 15 de abril el trabajo de uno de los creadores más interesantes del panorama artístico gallego. Damián Ucieda (A Coruña, 1980), refleja la sociedad en la que le ha tocado desenvolverse como un lugar de debate entre el ser humano y sus diferentes escenarios.


Cada vez más el artista rastrea el espacio vital en el que el destino le ha colocado. Si siempre el artista y su realidad circundante han estado íntimamente ligados, en estos tiempos de tantas zozobras, de tantas dudas y de tantos vaivenes parece que cada vez más esa relación deja de ser un mero marco de trabajo convirtiéndose en el eje de toda una carrera o por lo menos de un instante dentro de ella.
Es muy interesante apreciar cómo artistas muy jóvenes, seres a los que tantas veces se les ha acusado de estar ausentes de todo aquello que nos rodea, de no implicarse en lo que puede ser el tejido social, han comenzado a establecer un discurso lleno de fortaleza y de virtudes a partir de ese debate entre el artista y su entorno, o mejor dicho, a visualizar el enfrentamiento, muchas veces tensional, entre el ser humano y su propio hábitat. Y ahí, en esa visualización, es en la que el arte puede jugar un papel decisivo a la hora de armar conciencias, de remover posiciones y, sobre todo, de plantear preguntas (lo de las respuestas ya es otra cosa, o por lo menos cosa nuestra), a todos esos elementos desequilibrantes en nuestra relación con el entorno.
Damián Ucieda no llega a los cuarenta años, pero su obra se ha constituido de manera firme en los últimos tiempos como una de las aproximaciones más lúcidas a tantear esa realidad, a conducirnos a través de la ilustración o la fotografía, sus dos disciplinas preferidas, a unos territorios en los que muchas veces no reparamos, por estar nosotros mismos dentro de ellos, o por enfrentarnos a su existencia a través de otros medios como puedan ser los de comunicación, prensa o televisión. 
 ‘Intentando golpear ideas’ es el título propuesto para una muestra que surge de la colaboración de dos instituciones artísticas gallegas que cada vez se entienden como más referenciales en este terreno de la creación y la exhibición. Tanto la Fundación RAC como la Fundación Luis Seoane, sur y norte de Galicia, vertebran unas propuestas repletas de lucidez y que en muchos casos completan las acciones de otras instituciones de mucho mayor calado económico desde la solidez, coherencia y calidad de sus proyectos.
Son doce las fotografías que, unidas a dos dibujos, buscan ese golpe de las ideas, ese posicionarnos a través de su mirada, hacia aquellas percepciones de lo real que a él más le interesan como parte de un todo, para que nuestras ideas establezcan una necesaria confrontación. Así es como nos encontramos con una serie de escenarios que a primera vista pueden parecernos enfrentados o por lo menos distantes entre sí, escenas de disturbios y protestas, frente a grandes miradas, a espacios como el interior de la Bolsa o una gran zona turística. Curiosamente si uno se para ante ellas, ese gran parqué de la Bolsa puede llegar a generar el mismo desasosiego que los enfrentamientos de unos jóvenes manifestantes en el interior de una manifestación. Conocemos el poder que emana de ese templo económico, lo que influye en nuestras vidas ese aparente remanso de tranquilidad en el que no se mueve nada, en el que solo unas cifras luminosas, frías y calculadas, marcan un tiempo que tiene mucho que ver con nuestras vidas. Un escenario ciertamente tenso, en el que parece que ese instante de calma precede al estallido de un momento a otro de una tormenta financiera cuyos rayos pueden caer sobre nosotros. Lo mismo puede ocurrir ante una amplia visión de una zona turística, atestada de turistas que semejan descansar tranquilamente cuando a sus espaldas se levanta toda una cortina de hormigón y construcciones que han devastado un paisaje de costa.
Esta dualidad se sintetiza a través de la fotografía, capaz de contener en su interior un sinfín de datos que amplían las posibilidades expresivas de cada una de las imágenes además de por la potenciación de muchas de sus cualidades de encuadre, colorido, planos o tamaño obtienen un pictorialismo que mimetiza a la fotografía con el arte de la pintura como medio para la captura y la reflexión de un instante presente.
Si en el mes de enero la Fundación RAC acogía la exposición ‘Lógica precaria’, protagonizada por tres creadores: Rosendo Cid, Enrique Lista y Pablo Vence, ahora, con Damián Ucieda se vuelve a poner de relieve la buena salud de nuestros creadores, un relevo generacional que está poniendo sobre la mesa nombres que hacen del contexto su inspiración, el ámbito de trabajo convertido en un motivo de análisis a través de las más diferentes técnicas artísticas. Esta apuesta por todos estos nombres convierte a la Fundación RAC en una plataforma de exhibición muy necesaria para calibrar el estado de nuestros creadores y sus capacidades, lo que se conjuga con exposiciones de artistas referentes de la contemporaneidad.
Damián Ucieda y sus fotografías son una mirada certera a esa contemporaneidad, a esa sensación de tensión que se presiente en el ambiente, incluso en los lugares más insospechados, un tiempo complejo y difuso que lo que logra es volver todo mucho más complicado. Ojalá el arte sirva para encontrar respuestas ya que las preguntas ya están planteadas en cada una de esas obras.




Publicado en Diario de Pontevedra 4/04/2016
Fotografías Javier Cervera-Mercadillo


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