jueves, 15 de junio de 2017

Un día y dos portadas para la democracia

Rue Saint-Antoine nº 170
Memoria. El 15 de junio de 1977 España se reencontraba con las urnas. Por primera vez en 40 años los ciudadanos podían elegir libremente a sus representantes en las nuevas Cortes constituyentes. Pontevedra participó de esa recuperación de la libertad con una masiva asistencia a votar y Diario de Pontevedra con dos portadas para la historia


Desde febrero de 1936 el pueblo español no había vuelto a ser llamado a unas elecciones libres. La muerte del dictador en abrió el proceso de la Transición que vivió uno de sus capítulos fundamentales hace ahora cuarenta años. Aquel 15 de junio de 1977 y con un país alfombrado de octavillas políticas, con las paredes de los bajos de sus edificios atestadas de propaganda electoral y con los periódicos hasta arriba de listas con los candidatos de las diferentes propuestas políticas, los ciudadanos recuperaron uno de sus valores máximos en comunidad, como es el derecho al voto, a elegir libremente a sus representantes en las Cámaras, Congreso y Senado que, en este caso, tendrían una función muy concreta, como era la de legislar una nueva Constitución que sepultase definitivamente el sistema franquista, lo que desembocaría en nuestra actual Constitución, aprobada en 1978.
«El pueblo ha recobrado su sonrisa» es el editorial que Pedro Antonio Rivas Fontenla, director de Diario de Pontevedra, publicó el 16 de junio: «...el pueblo, de quien emana todo poder, ha concurrido a ejercer su sagrado derecho a decidir los que han de gobernarte y legislar, un derecho que, hasta ese día, se les había administrado con cuentagotas». Un mismo día pero dos periódicos, esto es fueron dos las ediciones que dieron cuenta de la importancia de aquella fecha, una segunda edición que, quien esto escribe, solo había encontrado en este medio tras el magnicidio de John F. Kennedy. Así es como nos encontramos con dos portadas de Diario de Pontevedra para aquel 16 de junio, la primera hace hincapié en que España entra en la democracia, ya que pese a la muerte de Franco en noviembre de 1975, fue ese día el que marca el total restablecimiento de las libertades del individuo. En ella aparecen los últimos datos del escrutinio de los que se tiene conocimiento y que son de las cuatro menos diez minutos de la madrugada. La segunda de las portadas certifica ya la mayoría de la Unión de Centro Democrático, el segundo lugar del sorprendente Partido Socialista Obrero Español, y el tercer puesto de Alianza Popular. La portada establece la hora de la que son esos datos, las doce y media de la mañana, por lo tanto se realizó una segunda edición, en la que gran parte del periódico es idéntico al primero, pero con varias páginas en las que se ofrecen numerosos datos sobre lo que ha sucedido en diferentes provincias de España. Se vuelve a repetir esa misma editorial en la que nos encontramos reflexiones como ésta sobre el comportamiento del pueblo español a la hora de enfrentarse de nuevo con las urnas: «Y lo ha hecho con serenidad, con una educación cívica y política que habrá avergonzado a todos cuantos- para manejarlo a su antojo, para aprovecharse de él; para expoliarlo y convertirlo en una finca particular-, han sostenido durante décadas que el nuestro era un pueblo ingobernable que confundía libertad con libertinaje».
No tuvo que ser una noche fácil aquella en la redacción del periódico, al sentimiento de encontrarse ante una velada histórica se le sumó un suceso, el aparatoso incendio en los talleres de confección de la pontevedresa Tery, ubicados en la calle Joaquín Costa, cuya fotografía se coló en esa portada histórica. Ese era el día a día de una ciudad que aquel miércoles de junio recuperaba el sentirse dueña de su destino con la posibilidad de elegir a los políticos que la representasen en el Congreso tras las siniestras décadas vividas desde la Guerra Civil.
A pesar de ese sobresalto, que se limitó a daños materiales, la jornada electoral se vivió bajó una total tranquilidad en la ciudad de Pontevedra evidenciándose así la «total serenidad y ciudadanía del pueblo». La afluencia de electores fue constante a lo largo de toda la jornada y en algunos colegios se tuvo que prolongar el cierre para facilitar el voto de quienes esperaban para hacerlo. Los mayores instantes de afluencia tuvieron lugar entre las 13 y las 18 horas. A las 22,15 se tiene el primer escrutinio de una mesa en Pontevedra, la sección cuarta del distrito segundo. Sobre ochocientos y pico electores se recogieron 708 papeletas. UCD obtuvo 269; Alianza Popular, 145, PSOE, 88; PSP, 76. Esta tendencia definió el resto de la noche en otras mesas, con la aplastante victoria de la Unión de Centro Democrático liderada por Adolfo Suárez; y variaciones entre la distancia entre la Alianza Popular de Manuel Fraga y el Partido Socialista de Felipe González con el Partido Socialista Popular de Tierno Galván en cuarta posición. Datos que fue confirmando desde la una de la madrugada el gobernador civil, Faustino Ramos Díez.
A nivel provincial UCD lograría seis escaños del Congreso y tres del Senado. El PSOE un diputado, Alianza Popular otro y Candidatura Democrática Galega, un senador. Mientras, en el global de España: UCD alcanzaría los 168 diputados, PSOE, 116; PCE, 19 y AP, 17.
Durante los siguientes días se irían registrando pequeñas variaciones en el recuento de votos de una maquinaria electoral todavía incipiente, pero lo más difícil ya se había hecho, poner una losa más sobre el franquismo, elegir a nuestros representantes y que un día tuviera dos portadas. Dos portadas para la democracia.



Publicado en Diario de Pontevedra 12/06/2017

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